“La sombra de la sospecha es igual a nada”.

Leo noticias de una familia sobre la que se ciernen múltiples sospechas, investigaciones en curso y también respecto de alguno de ellos, ya condenas firmes, y cuando se le pregunta a uno de sus miembros, este responde: “solo pienso en los jueces y fiscales criminales que han metido en prisión a mi padre“. Reconocer y admitir nunca, arrepentirse menos todavía y ver la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio, siempre.  Y al hilo de ello, se me plantea justo la otra cara de la moneda.

Cuando hablamos del inframundo, según nuestro DRAE, nos referimos a dos acepciones: al conjunto de personas que viven de forma miserable con respecto a la sociedad a la que pertenecen y también, al mundo de los muertos y de los espíritus. Expresión en su primera acepción, similar a “submundo”, es decir, referido al ambiente marginal o delictivo.

Ese submundo, existe tanto en la vida real como en la vida virtual: la Web profunda o Internet profundo, también conocido como Deep Web, Invisible Web, Dark Web, Hidden weeb  o Red Tor. Bueno, pues siempre que leo sobre lo que es el inframundo virtual, se suele simbolizar con un iceberg o mole de hielo desgajado del polo, del cual solo se ve una pequeñísima parte, esa pequeñísima parte es el mundo visible y el resto, la gran mole, navega por turbios y profundos océanos. Ese simbolismo, no puedo evitar enlazarlo con tantos juicios que hemos celebrado (y ya van unos cuantos) y es que nuestro derecho penal, este derecho que es tan teatral, con una puesta en escena tan peculiar, también lo visualizo y en no pocas ocasiones, como esa mole de hielo de la que solo se llega a ver una parte cuasi ridícula.iceberg340

Lo cierto y  verdad, es que muchos delitos se quedan por descubrir y de entre los que se descubren demasiados quedan en la nada, esa nada que en literatura me evoca a la novela existencialista así llamada: “Nada” de Carmen Laforet, donde la autora magistralmente reflejaba la España oscura y triste de nuestra posguerra.

Pues también en nuestro mundo judicial muchos casos quedan en la nada, esa nada que surge al abrigo de una insuficiente prueba de cargo o al abrigo de la duda, y ahí quedan horas y horas de investigación olvidadas para siempre, sumergidas en lo que los juristas llamamos vacío probatorio o insuficiencia probatoria. Esas horas que se quedan en formol, representadas por una sentencia absolutoria por lo siglos de los siglos.

Esta es la excelencia de nuestro Estado de Derecho. Superados tiempos inquisitoriales, esta es la excelencia, donde créanme, aquello de absolver a un culpable antes que condenar a un inocente no es una frase de película, es lo que resume ese Estado de Derecho en el contexto que estamos tratando.

Estas son las reglas del juego, un juego en el que participamos todos, desde el peón hasta el rey, pero ¿qué cara creen que se nos queda a los jueces? Pues ahí lo dejo, a su libre albedrío.

Solo haré una apostilla que es de perogrullo (creo): la policía no es tonta, y los jueces…Tampoco.

 

                                                              @angels_blaus

 

 

 

“El fascismo se cura leyendo y el racismo se cura viajando”

  Decía Unamuno: “El fascismo se cura leyendo y el racismo se cura viajando” ¡Qué gran verdad! Aunque los hay recalcitrantes, muy recalcitrantes.

  Por cierto: ¿Cuántos followers hubiese tenido Unamuno y tantos de la Generación del 98? Los hermanos Pío y Ricardo Baroja, y ¿qué decir de Ramón de Valle Inclán? tiene su aquél estrambótico y bohemio y no podía nacer en otro sitio que no fuese Vilanova de Arousa ni comenzar otra carrera que no fuese Derecho y en Santiago de Compostela.

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   En fin…Hoy día del sorteo de lotería de navidad, en el que quienes disfrutamos de un mini periodo de descanso y muchos otros, estamos desde primera hora escuchando el soniquete tan clásico de los niños de San Ildefonso, con una especie de amalgama de sentimientos y emociones, entre alegría, nerviosismo, y también un puntito de nostalgia y melancolía, me viene a la mente aquélla famosa frase que titula el post, cuando escucho que el premio gordo ha caído íntegramente en el barrio de “Las Acacias” de Madrid. Sí, sé lo que digo y todo guarda relación. Verán, cuando llevas a tus espaldas muuuuchas mudanzas por también los muchos destinos, la verdad es que obtienes aquélla conclusión y es que aunque nuestro corazón siempre esté vinculado a nuestra raíces, cada cual las suyas: corazón fallero, castizo, o las que fueren, lo cierto es que se abre la mente al descubrir la inmensidad de todo pero es que a su vez esa inmensidad termina reduciéndose hasta crear tu nido allá donde montes tu campamento, solo o en compañía de otros, como reza la narración histórica de una famosa sentencia, (y también triste), porque en las grandes capitales, que a priori pueden asustar, al final descubres que todo es igual.

   Madrid tiene veintiún distritos. El barrio de las Acacias que hoy será puro jolgorio, pertenece al distrito de Arganzuela (con casi cuarenta mil habitantes). Es decir, al final cada distrito es como un pueblo con sus barrios y en cada barrio, se acaba conociendo la gente. Por tanto, ya casi nada asusta, todo acaba siendo parecido, todo está inventado.

Así que mientras la vida gira y gira donde nos encontremos, quiero felicitar a los agraciados. Los demás nos consolaremos con tópicos, sin olvidar nunca, nunca a quienes lo están pasando mal, ni a esa gran parte de la población de este nuestro planeta repleto de desigualdades.

¡Hala, para que sigan intentando desacreditar al número 13! Felicidades a quienes hoy tengan en sus manos el 66513feliz-2017.

Feliz Navidad, feliz año  y a por el sorteo del niño.

@angels_blaus

El tiempo…

…Que todo lo cura

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¿Lo crees?

Dale tiempo al tiempo, que el tiempo te dará la razón.

¿También lo crees?

Aquí me cunde más el tiempo, o menos, según se mire, pero mi sensación es la primera.

Trabajo más.

Vivo más.

Te añoro más.

Y amo más.

Claro que todo es relativo, pero cuando eres diurna, cuando te gusta vivir acompasada con la luz solar, te digo que el tiempo cunde más.

Tú eras búho,

yo alondra.

Eras “escuchante”, (permíteme el “palabro”)

yo habladora.

Sereno,

yo voladora.

Invierno,

yo primavera.

Estábamos en las antípodas pero una línea misteriosa nos unía. Nos separó lo difícil, no me digas lo que es fácil decir, esos tópicos que tanto odio, eso no nos separó.

Lo esencial, no es la cantidad, es la calidad,

fue hermoso mientras duró, y eso es calidad.

Ahora no me atiendes ni me entiendes como antes, ahora…

¡Todo es tan relativo!

¿Cuál es la mesura de la felicidad? ¿Dónde y cuándo?

Ahora.

Aquí trabajo más.

 Vivo más.

 Te añoro más.

Y amo más.

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                                                                        @angels_blaus

“A la sombra de bosques exóticos”.

Hubiera querido acompañarle en el último tramo del viaje…

Le conoció en uno de los momentos más aciagos de su vida y contra todo pronóstico, con Samuel obró el milagro.

S. y S., Samuel y Sara. Ambos habían ya atravesado el ecuador de sus vidas, ambos llevaban demasiado peso en sus mochilas, pero su reencuentro las aligeró. Hacía años que no sabían nada el uno del otro, y un buen día, el azar les unió otra vez, pero por entonces Samuel ya padecía esa maldita enfermedad.

Sara se percató de inmediato, tenía signos evidentes de estar recibiendo tratamiento, pero hizo caso omiso y tras demostrar que no le daba importancia a ese aspecto de enfermedad inequívoca, ninguno de los dos quiso desaprovechar la oportunidad que les brindó el destino, por lo que, tomándose el mundo por montera, emprendieron una corta pero intensa aventura.

Samuel seguía conservando el mismo tono de ojos: azul intenso. Aun sin pestañas, la dolencia no le había robado su mirada transparente, una mirada que ella nunca olvidaría. Bastó el reencuentro y mezcla de colores, aquél cristalino con el ocre de los ojos de Sara, para que del amalgama, surgiese un azul ultramar y así fue ese episodio, porque al estar prejubilados se permitieron saltar el charco, cada cual con su mochila ya menos pesada. Poco necesitaban, tan solo exprimir un tesoro que se habían encontrado lejos de indiscretos y maledicentes, por lo que allá se fueron, allá, a la sombra de bosques exóticos.

Ni las horas tenían sesenta minutos, ni los días veinticuatro horas. El tiempo es relativo, depende de cómo y con quién se viva. No les obsesionaba ningún reloj, simplemente habían logrado fusionarse con la madre naturaleza: amanecían cuando el sol salía y anochecían cuando el sol se escondía.

anochece

Olían la hierba mojada cuando llovía hasta que dejaban grabado en su memoria ese aroma, se bañaban desnudos en calas recónditas. Si no pisaban la arena, se adentraban en uno de los muchos jardines con palmerales que casi llegaban a la orilla y disfrutaban de esos parajes tropicales inconfundibles, donde en el mar se ve reflejada la arboleda.

Descubrieron lo que parece obvio pero no se plantea nadie o casi nadie en circunstancias normales, aunque ambos se cuestionaban qué es la normalidad y es que, realmente, para vivir se necesita poco cuando solo se quiere eso: vivir en sentido literal y vivir para ellos era ver puestas de sol y disfrutar del grandioso regalo que supone contemplar un amanecer, era disfrutar de los cinco sentidos, oler, ver, escuchar, saborear y tocar, palpar, era respirar… Aplicaron como máxima aquéllo de “más vale tarde que nunca”, aunque lo hicieron como último recurso porque no haberse dado cuenta de algo tan básico, les generó cierta frustración y rabia, rabia también por no haberse reencontrado antes. Pese a ello, compensaban ese sentimiento con otro que neutralizaba la decepción y era la satisfacción de dar gracias, gracias a cada alborada como si fuese la primera y a su vez la última.

¿Qué quieres Samuel? Le preguntaba muy a menudo Sara, y él siempre respondía lo mismo: “Levantarme y respirar, nada menos y nada más”.

Cuando a Samuel le empezaron a fallar las fuerzas, no tuvieron más remedio que regresar de ultramar y aterrizar otra vez con el reloj puesto y la mochila todavía ligera pero con algo más de peso, el de la congoja. Aunque cada cual vivía en su casa y en ciudades distintas, Sara quiso seguir acompañándole pero repentinamente él desapareció y lo hizo sin dejar rastro. Ya no se comunicaban ni le contestaba por ningún medio, no respondía a sus correos electrónicos ni a sus mensajes y así pasaron seis eternos meses, hasta que un día Sara supo que ya no regresaría nunca más.

Pudo averiguar que quiso que se lo tragase la tierra para cruzar la última travesía a solas y aunque ella con el paso del tiempo, se esforzó por respetar y entender esa decisión, hubiese querido acompañarle en ese tramo póstumo.

cielo

* Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia y fruto de mi imaginación, aún así, cuando te toca vivir una situación extrema y límite, es cuando te percatas de la fina y casi traslúcida frontera que existe entre una dimensión y otra y es cuando te asalta un temor, la duda con mayúsculas:

¿Qué tendría que hacer para poder decir: “Confieso que he vivido”?

D.E.P: P.O.N.P

@angels_blaus

El caso”EREgate” y su tictac.

Leo de nuevo estupefacta, (ya tendría que estar curada de espanto, pero nada, no escarmiento ¡Ea!) críticas dirigidas a la compañera de Sevilla, actual Instructora de las diligencias conocidas como caso “ERE”, “EREscándolo” o “EREgate” derivadas de las prescripciones decretadas en relación con la situación de algunos imputados, hoy con estatus de investigados.

Y es que en este a veces,  enrevesado mundo virtual y en las RRSS, en particular, se le dice de todo menos bonita y lo narro incluso literalmente porque se llegan a meter con su fisonomía, ¡vale ya! ¿no?  (otra infamia dicho sea de paso, porque es bien “bonica”,  como por estos lares se dice). Que no guste esa decisión o cualquier otra, no legitima para soltar improperios a tutiplén. Oiga barra libre, como que no. Vamos a respetar las normas del juego.

 Pero es que además, la decisión también parte de un órgano colegiado, tal y como la prensa se hizo eco:

http://www.elmundo.es/andalucia/sevilla/2016/03/12/56e32806e2704e12568b45a6.html luego, doble metedura de pata por ciertos incontinentes verbales, también conocidos por bocachanclas.

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Voy a hablar de esta figura en general  (la de los bocachanclas no, la de la prescripción, aunque todo se andará), pero antes de utilizar inevitablemente nuestra jerga jurídica:

 ¿Qué es la prescripción?, según la RAE y para el caso que voy a tratar, es una forma o modo de extinguirse un derecho como consecuencia de su falta de ejercicio durante el tiempo establecido por la ley (sic). Por responder a principios de orden público y de interés general, puede ser proclamada de oficio en cualquier estado del proceso en que se manifieste la concurrencia de sus requisitos, es decir, no hace falta que nadie la alegue, es que si el Juez se percata del transcurso de una serie de plazos desde la presunta comisión del delito (artículos 131 y 132 del Código Penal), se debe actuar ipso facto, aunque la práctica nos enseña que suele resolverse previa alegación de la parte.

Es nuestra obligación –entre otras muchas- ¡qué se le va a hacer! Aplicamos la ley (previa interpretación de la misma) y la aplicamos guste o no guste. Así es nuestra tantas veces ingrata profesión ¡Ojo!, tan ingrata como apasionante, no vayan a creer que me estoy quejando.

Y así, la responsabilidad criminal se extingue, entre otras causas, por la prescripción del delito (o de la pena o medida de seguridad). Y ¿por qué? Pues porque vivimos en un Estado social y democrático de Derecho, así reza el artículo 1. 1 de nuestra norma suprema, nuestra Constitución:  Constitución-española-y-separación-de-poderes

“España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”.

Estado en el que por fortuna, no cabe la Ley del Talión: aquéllo de “ojo por ojo y diente por diente”.

El Estado no sabe de venganzas ni de otras bajas pasiones, y si el tiempo transcurre, no está interesado en investigar ni en su caso, condenar, porque entre otras razones y como tantas veces escuchamos, la justicia tardía no es justicia. Si no existiese este instituto, que no deja de ser una garantía, el Estado no buscaría una condena, simplemente buscaría vengarse ¿Les casa esto último con un Estado social y democrático de Derecho? ¿A que no? Pues eso.

Y ya sin poder evitar aquélla jerga que antes mencioné, salvo los delitos de lesa humanidad y de genocidio, los delitos contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado y los delitos de terrorismo, si hubieren causado la muerte de una persona -que no prescriben nunca-, estos son los plazos que deben transcurrir para que prescriban según redacción vigente:

  • A los veinte años, si la pena máxima para el delito es de prisión de quince o más años.

  • A los quince, si la pena máxima es de inhabilitación por más de diez años, o prisión por más de diez y menos de quince años.

  • A los diez, cuando la pena máxima sea prisión o inhabilitación por más de cinco años y que no exceda de diez.

  • Y a los cinco, los demás delitos, excepto los delitos leves y los delitos de injurias y calumnias, que prescriben al año.

Y comienza el tictac, tictac  (comienza a transcurrir el plazo), desde el día en que se haya cometido el delito, plazo que se interrumpe cuando el procedimiento se dirige contra quien pueda ser indiciariamente responsable (voy a obviar cuándo se inicia el cómputo en los casos de delito continuado o en el de pluralidad de actos determinantes-con el último de los actos-).

Es decir, se delinque y comienzan aquéllos plazos (20, 15 , 10, 5 o 1 año según la pena máxima establecida para cada delito), y si se denuncia o se descubre y se inicia un procedimiento contra el presunto autor, ese plazo se interrumpe.

Pero no es tan sencillo y así según redacción actual, si se presenta querella o denuncia contra persona determinada, se suspende ese cómputo – se para el reloj-, por un plazo máximo de seis meses (desde la misma fecha de presentación de la querella o denuncia), bien entendido que, en ese plazo de seis meses debe dictarse contra quien es querellado o denunciado, resolución judicial por la que se inicia procedimiento, porque si dentro de ese mismo plazo desde la denuncia o querella, el Juez acuerda por resolución –firme- inadmitir a trámite la querella o denuncia o no dirigir el procedimiento contra el querellado o denunciado, el plazo de prescripción, el tictac, tictac, sigue. Por tanto, en este último caso, si en esos seis meses, el Juez inadmite o no dirige el procedimiento contra el presunto, como he dicho, entonces el cómputo continúa y no se interrumpe.

En suma, por más que provoque críticas furibundas, no deja de ser una garantía saber que se extingue el derecho por inacción durante los plazos que antes indiqué, sin que nadie pueda tener una espada de Damocles indefinidamente, “in aeternum”(principio constitucional de seguridad jurídica), salvo como apunté, los delitos de lesa humanidad y de genocidio, contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado y los delitos de terrorismo, si hubieren causado la muerte de una persona.

De modo que aunque enfade o no se entienda, en el “EREgate” y tantos otros supuestos en los que se aprecia este instituto, la Sala o el Juez en su caso, lo único que hace es cumplir con su obligación que no es otra que aplicar una norma que se traduce en la renuncia del Estado al ius puniendi, renuncia a su derecho a sancionar, a su derecho a castigar, por el mero transcurso del tiempo y ello no supone como así ha señalado el TEDH, una merma del derecho de acción de los acusadores.

@angels_blaus

 

 

 

Carta a la Ilustrísima Sra. Magistrada Doña Josefina Triguero Agudo.

Querida compañera, querida Josefina:

Leo el BOE de este pasado sábado: 2 de abril, por el que se publica el Acuerdo que declara tu jubilación y no sé si será por este día primaveral lluvioso un tanto melancólico  o simplemente porque tu nombre hace que en mí broten muchos sentimientos, pero lo cierto es que he tenido una necesidad imperiosa de ponerme frente a la pantalla y teclear, pero teclear imaginando que estamos tomando una “cañita”, o un té o lo que gustes. Probablemente yo me apuntaría a la caña, no sé tú…Antes de continuar con nuestra conversación virtual e imaginaria, te quiero pedir disculpas, a lo mejor no es de tu agrado que te mente y te convierta en protagonista de esta carta, ojalá no sea así y si por el contrario te molesta, te ruego me disculpes.

Fuiste la primera mujer de la historia de España que se incorporó a la carrera judicial por oposición, en 1.977, cinco años antes, en diciembre de 1971, la Ilustrísima Sra. Doña María Jover Carrión, aprobaba la oposición para ser titular de un juzgado comarcal, hoy también jubilada.

He leído que no te prodigas o no presumes de ser pionera, nuestra pionera, pues mira, yo sí quiero presumir y discúlpame de nuevo, porque aunque no lo quieras reconocer, para mí también eres un baluarte. Muchas veces, cuando el desánimo me invade, pienso que esto es jauja si lo comparamos con aquéllos años.

Nuestro mil novecientos setenta y siete fue un año histórico, se celebraron las primeras elecciones el 15 de junio. Fueron las primeras en cuarenta y un años, desde la Segunda República, ahí es nada, y fíjate, paradojas, mientras aquí empezábamos a paladear aquél fenómeno conocido en sus inicios como la “apertura”, en Chile, otro dictador “vivito y coleando” (Augusto Pinochet), decretó la disolución de todos los partidos políticos.

¿Te imaginas que hubiesen existido las redes sociales? Twitter ardería pues mientras aquí se celebraban esos primeros aires democráticos, fuente de inspiración de cantantes míticos (¡Ay aquélla música! Las canciones protesta, la nova cançó que surgió mucho antes…),en otras partes del mundo seguían viviendo en la más absoluta oscuridad, oprimidos, sin ese viento fresco que aquí comenzaba a circular. Así que, no solo estrenamos democracia a la par que comenzábamos nuestra “Transición”, sino que también te estrenabas como la primera mujer Juez por oposición de nuestra historia, esa que apenas once años antes tenía vedado nuestro ingreso en la Judicatura.

Hoy seguimos luchando y exigiendo nuestra mayor visibilidad, y seguimos topándonos con ese maldito techo de cristal http://convergencia.uaemex.mx/article/viewFile/3811/2622, techo que sé que mis compañeras más jóvenes lo harán añicos. Aunque podrás pensar que al menos, es un techo que se puede romper…En aquéllos años en que tú inauguraste nuestro ingreso en tan apasionante carrera, (a pesar de los pesares), no existía ni techo, supongo que existiría una mole oscurísima y que resultaría inimaginable siquiera poder ver algo de luz a través de la misma, hoy alzamos la mirada y sí vemos luz a través del cristal, mucha luz y en no demasiado tiempo podremos tocarla, podremos alzar nuestra cabeza sin tropezar con ninguna cúpula ni nada que se le parezca, sé que no falta mucho, y ese día sí lo celebraré, ¡vaya que lo celebraré!, aunque sea en mi comida de despedida, la que imagino que habrán preparado tus compañeros de Sala y otros, y supongo que desde todas las esferas, o tal vez quieras pasar desapercibida y hayas pedido que se te despida de forma discreta y casi silenciosa, no lo sé, pero en cualquier caso, a mí me nace desde lo más hondo de mi corazón, haberme dirigido a ti empleando este tono, el de carta epistolar, esa que prácticamente ha desaparecido.vecchio libro con stilografica

Permíteme que te rinda homenaje desde mi humilde Blog, que con tanta ilusión alumbré el verano pasado.

Espero y deseo que tu jubilación suponga el comienzo de una nueva etapa,  no menos apasionante de lo que te ha debido suponer esta larga trayectoria que, sin duda, lleva escrita tu nombre como uno de los que merecen ser grabados eternamente.

No tengo poder decisorio, pero si de mí dependiera, a los tantos premios que existen, sumaría uno que llevaría tu nombre: Premio “Josefina Triguero Agudo” destinado a aquéllas mujeres luchadoras que han roto moldes y contra viento y marea, han ido abriendo sendas y allanando el camino que otras hemos ido siguiendo.

Recibe un cordial saludo de una de tus muchas compañeras.

P.D. Permíteme que te regale un ramo de rosas rojas, mi flor preferida que espero que también sea la tuya y si también me lo permites, no las he contado, pero he dicho que sean trece, trece rosas ¡Ah! si te falta una, te la daré personalmente cuando nos tomemos esa cañita real o té o lo que más te plazca.20100308182840-ramo-rosas-rojas-9

 

@angels_blaus

 

 

 

 

 

 

 

EL MOLINO DE LOS SUEÑOS.

El entrañable regalo de cumpleaños que me hicieron mis buenos amigos:

@gisb_sus   @notarioalcala  @mablanco60  @pdediost  y  @MJLetrada

Merece la pena compartirlo, porque es mejor compartir alegrías que penas, y esta fue una gran alegría, un relato escrito a retazos entre todos ellos, consecutivamente.

 Tres meses después os doy de nuevo gracias infinitas con gran emoción, sabiendo como sé, que quien tiene un amigo, tiene un tesoro.

 

EL MOLINO DE LOS SUEÑOS.

Había una vez, en un bonito pueblo rodeado de naranjos, una niña que soñaba mucho. Soñaba tanto, que sus padres a veces la regañaban por no estar donde debía.Alzira

Pero se engañaban. Nuestra heroína estaba donde debía, donde siempre debió estar. En su molino. En sus juegos, había inventado un molino al que pedirle deseos. Era un molino mágico, porque solo los sueños lo son, y ella lo inventó así porque quería emular  aquél Quijote que le enseñaron en la escuela. Pero no quería luchar contra sus aspas. Quería que cada vuelta supusiera un deseo cumplido.

Y cada tarde viajaba con su imaginación a su molino y le pedía un deseo.molinos-de-viento_jpg__940x620_q83

Como era una heroína, nunca pedía juguetes, ni libros, ni golosinas o dinero para comprarse cosas. Pedía un mundo mejor, a través de pequeñas cosas que lo transformaran. O de grandes, porque el tamaño de los sueños nunca se puede medir.

Pedía y pedía con la esperanza de que las vueltas del molino hicieran realidad sus sueños. Pidió un mundo donde la gente pudiera decir lo que pensara, y vivir en un lugar donde la gente pudiera decidir quién mandaba. Y, lo logró. Cuando supo que en su tierra había cambiado el sistema de gobierno y que había libertades, se acordó de las dos vueltas que había dado su molino mágico.

Y siguió pidiendo cosas. Aunque no se cumplieran en el acto, sabía que su molino había dado la vuelta a sus aspas, y que más tarde o más temprano acabarían cumpliéndose.

Otro de sus deseos era que las niñas pudieran hacer lo mismo que los niños. Que tuvieran las mismas oportunidades y los mismos derechos, esos que su madre no pudo gozar como hubiera querido. Y aunque el molino parecía ser lento en dar la vuelta a sus aspas, también lo hizo.

Por eso, cuando nuestra heroína creció, y consiguió un puesto desde el que podía conseguir que la gente tuviera una vida mejor, supo que el molino había seguido girando. Y giraría y giraría.

Llegó un día que su molino pasó de su imaginación a la realidad. Y la imagen que tenía solo en sueños pasó a convertirse un escenario de sus realidades, a algo que casi podía tocar con sus manos con solo asomarse a la ventana.

Por eso salió, lo contó al mundo y sus molinos de viento de Levante pasaron a ser un poco de todos.

Y hoy, justamente de las aspas de esos molinos, salen cinco de sus personajes. Los personajes con los que ella soñaba sin saberlo, y que desde el Guadalquivir, desde su querido río Turia, desde la Puerta del Sol de Madrid, la plaza de Santa María de Úbeda y desde la Alkazaba de Málaga,  han aparecido para decirle que su deseo se ha cumplido. Que las aspas continuaron girando hasta lograr un mundo donde las niñas puedan llegar a los más alto. Junto con ellos, todos quieren agradecer a su heroína. La niña que inventó un molino mágico que se hizo realidad.

DESDE EL GUADALQUIVIR EL PERFUME DEL AIRE.

No hay más magia que la que se produce todas las madrugadas del cinco de Enero, en las que unos magos recorren desde oriente un camino de ilusión cargados de oro, incienso y mirra, para adorar a un niño que poco antes fue anunciado por un Ángel.

Paseaba el rey Almutamid por las riberas del Guadalquivir, pensando un poema y tenía preparadas las dos primeras estrofas:

“La brisa convierte al río

En una cota de malla…”

Le rogó a su amigo que continuase, pero de pronto sonó la voz de una mujer diciendo:

“Mejor cota no se halla

Como la congele el frío.”

Esa esclava Intimad, acababa de ganarse el corazón del rey poeta, que un día viendo triste a su reina, le preguntó el motivo de su dolor, a lo que la reina le contestó que jamás había visto la nieve.

Al día siguiente, por la mañana, el Rey ordenó que toda la ciudad de Sevilla se cubriera de Azahar.

En el siglo XXI vuelven a cargar un barco de Azahar en el muelle de las delicias, para que bajando el Guadalquivir, cruce el estrecho (donde se cargará con todos los vientos) y remonte el Turia, de Occidente a Oriente, y todo con el objetivo de intentar que unos molinos sigan girando sus aspas, para esparcir el olor a azahar por todos los rincones del ciberespacio.

Hay algo que en Sevilla se produce todas las primaveras. Unos le llaman pellizco, sin embargo, la mayoría de las personas lo llaman la capacidad de sentir que hay pequeños momentos, en los que todo el universo se puede concentrar en el reflejo que un cielo azul produce en un río.

Desde Sevilla, lo que mandamos para oriente es la admiración por una sensibilidad que no se prodiga mucho en los tiempos actuales. En estas tierras en las que los contrastes de sentimientos van desde un silencio multitudinario viendo pasar un Gran Poder, al piropo colectivo que sale de cada uno de los poros de la piel, y que es capaz de mudar en sonrisa, la cara de dolor de una Macarena que va detrás de su hijo.

Somos tierra de contradicciones, pero sobre todo, somos tierras de sentimientos, por eso sabemos que los Reyes Magos existen, y que todos los cinco de enero convierten en buenas personas a todos los padres y madres de este mundo, y los hace capaces de guardar un gran secreto y hacer lo que haga falta, con tal de ver la sonrisa de un niño al despertar.

También existen los Ángeles, normalmente están en el cielo, pero a veces se vienen a la tierra y hacen que los hombres de buena voluntad crean en los milagros. Esos Ángeles a veces se visten de azul y viven en el mundo. Y dan la oportunidad de conocerlos y quererlos a algunos afortunados. Como les pasó a los personajes que salieron del molino… Y que hoy quieren que los sueños de ese molino se hagan realidad.

https://youtu.be/t_x-9o8FT3c

¡¡¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS ÁNGELES!!!!

Patri, MJ, Paco, Angeles y Su

 

 

Y hoy tres meses después, os quiero dar las gracias no solo multiplicadas por cinco,  sino infinitas.

Gracias. En estos momentos especiales para mí, eternamente gracias.

@angels_blaus